Reinventarse
- i.O

- 1 dic 2020
- 4 min de lectura
Desde que inicié el blog, mi enfoque fue hablar sobre los proyectos personales y profesionales basándome en mi experiencia profesional, personal y los aprendizajes que había tenido gracias a ambas.
Siendo realista, si de aprender y retarse se trata, esta año ha sido el más desafiante de todos. No sólo porque la mayoría de la población nunca había enfrentado una situación de pandemia y todo lo que en materia de salud implica, sino también, porque con ella las empresas que venían rezagadas en el desarrollo de tecnología y manejo de equipos remotos, se quedaron en el pasado. La vieja y anticuada filosofía de ver a las personas sentadas en su oficina le costó mucho a varias organizaciones, en especial a los jefes que consideraban que poder ver "sentado" a sus subordinados cumpliendo un número de horas nalga era sinónimo de buena gestión.
Y es que esto no tiene nada que ver con vivir en un país en vías de desarrollo como Colombia ó en uno desarrollado. El problema es de mentalidad. Si, la forma como los jefes prefieren verte sentado perdiendo el tiempo en un horario muchas veces absurdo -por la cantidad de horas, por el uso ineficiente del tiempo- hasta aquel superior que prefiere despedir al empleado que hace el trabajo y es profesional, por quedarse con su amigo de tragos y de fiesta.
Esta pandemia ha demostrado como dice Nicolás Reyes en su libro "Compórtate como un animal" que debemos ser como el camaleón, siempre adaptables a nuestro entorno sin perder nunca nuestra esencia, pues siempre seremos un camaleón. Y es que de eso se trata:
1. Adaptarte al entorno
Esto significa que el trabajo en una oficina, las reuniones presenciales interminables y de más de 10 personas son cosas del pasado. Hoy en día la tecnología ha demostrado que podemos trabajar de manera colaborativa con personas alrededor del mundo, en horarios tan diversos como la ubicación de los miembros de un equipo.
Los trajes acartonados y los altos costos de desplazamiento fueron desplazados por ropa cómoda, buena conexión de internet y distribución del tiempo entre las labores del hogar (para hombres y mujeres por igual). Porque estando en casa, trabajando desde cualquier lugar del mundo, todos somos responsables de la armonía del hogar, de los hijos (si los hay), mascotas y en general nuestro bienestar propio. Caímos en cuenta que darle prioridad a nuestra salud mental (a través de la meditación ó relajación), física (con ejercicio desde casa ó al aire libre) y espiritual (sea cual sea tu creencia religiosa), es una prioridad que no estamos dispuestos a negociar, pues está comprobado que una mente, cuerpo y espíritu sano tiene las armas para luchar contra el virus que hoy en día amenaza nuestra supervivencia.
2. Conservar la esencia de los que somos
Suena obvio verdad? Pero lo cierto es que ante situaciones inesperadas y desconocidas tendemos a pensar que ser nosotros mismos resulta un problema. Si bien es cierto que la forma de socializar, divertirnos y hasta nuestras creencias han evolucionado, nuestra esencia sigue siendo la misma. Una persona que ama relacionarse con otros, ayudar a su comunidad y educar no puede simplemente dejar de hacerlo porque las circunstancias así se lo dictan. Personalmente, me gusta aprender, impartir conocimiento y compartir mis experiencias con los demás, y es algo que gracias a las circunstancias se ha incrementado, Pues es lo que soy, lo que me apasiona, lo que me mueve día a día y lo que me hace feliz. Al final, vinimos al mundo a eso no? a ser felices.
3. Tener claro nuestros valores y principios
Desde que somos pequeños, nuestra familia nos inculca valores y principios. Cuando crecemos creemos que los valores son palabras que repetimos y que obviamente todos cumplimos a cabalidad. Pero con el vivir de las experiencias, sobretodo en el ámbito profesional, empezamos a ver cómo estos valores y principios son vulnerados por otros e incluso por nosotros mismos, en pro de crecer dentro de una organización o tener acceso a una oportunidad. Si algo nos ha enseñado este año, es que nuestros valores y principios son los pilares de lo que será nuestra vida de ahora en adelante, profesional y personal pues a la larga ninguna construcción sobrevive un terremoto sino está construida sobre bases sólidas.
4. Ver oportunidades en las dificultades
Esta personalmente ha sido la más complicada para mí. Pensar fuera de las creencias y prejuicios con los que toda mi vida crecí, ha sido un verdadero desafío. Entender que lo que nos está brindando la vida es la oportunidad de ser fieles a nosotros mismos, a nuestros valores, a creer en nuestros talentos natos es algo que durante mucho tiempo me rehusé a escuchar. Sólo hasta que pese a esforzarme incansablemente en un trabajo al 200% prescindieron de mi, sin importar mi dedicación y sin haberme dado la oportunidad de mostrar mis habilidades y talentos fue que entendí que debía reinventarme. Aceptar mis habilidades, talentos, lo que hacía feliz y emprender mi camino. Este blog de hecho, hace parte de esos sueños que no quise escuchar por mucho tiempo, escribir era una pasión que había dejado olvidada y compartir mi conocimiento y enseñar los había dejado en el baúl del olvido. Hoy puedo decir que estoy explotando mi potencial, busco oportunidades en la dificultades y me reto a mi misma a diario, creando proyectos profesionales y personales que me hacen inmensamente feliz y que aunque aún estoy acostumbrándome a nuestra nueva realidad, sé que me van a llevar muy lejos pues estoy siendo fiel a mi esencia.
5. Aceptar que las cosas no volverán a ser como antes
De la mano con todos los puntos anteriores es importante ser conscientes que el mundo como lo conocemos no será el mismo. Evolucionar es algo que como especie hemos hecho desde tiempos inmemorables, sólo que los cambios habían sido tan sutiles y habían tomado tanto tiempo que pensábamos que íbamos a quedarnos con la misma forma de vivir por miles de años más. Sin embargo, para seguir avanzando debemos estar en movimiento constante y entender que los cambios pueden traer cosas buenas, diferentes e incluso emocionantes.
Ya pensaste como te vas a reinventar? Sólo quien sabe adaptarse sobrevive, sino entiendes que debes trabajar de la mano con tu entorno, de nada servirá que seas el más fuerte. Sino pueden preguntar a los microorganismos que han sobrevivido miles de años, quienes pese a ser tan pequeños siguen aquí mientras los más grandes como los dinosaurios, son parte de la historia.
Un abrazo,
i.O





Estupendo blog....