La Maldición del Ego
- i.O

- 2 sept 2021
- 3 min de lectura
A lo largo de toda mi carrera profesional y con los años vividos, he tenido la oportunidad de evidenciar las diferentes manifestaciones del ego. Algunas de ellas provenientes de personas a las cuales realmente aprecio, otras en cambio, de personas que no eran de mi total agrado y sorprendentemente algunas de mi misma. .
Nos han dicho que el ego es la razón de muchas de las reacciones inoportunas que tenemos las personas, el culpable de muchas decisiones equivocadas y el causante del fracaso en muchos proyectos. Sin embargo, nos cuesta definir ¿Qué es el ego?.
Si buscamos en la red, podemos encontrar que existen diversas definiciones. Desde la valoración excesiva de uno mismo hasta la creencia que el ego no es más que una manifestación de la consciencia de un individuo. Independiente de lo que encontremos en internet y sin la menor intención de hacer un psicoanálisis del tema, quiero que entendamos lo que el conocido "ego" hace a nuestros proyectos y nuestra vida.
Porqué tendemos a confundir el #ego con el #autoestima?
El aprecio o consideración por uno mismo es lo que comúnmente conocemos como "autoestima". Pese a esto, cuando nos encontramos desarrollando un proyecto personal o profesional , nos topamos con personas que bajo el velo de "aceptarse a sí mismo" nos demuestran que algunas de sus decisiones van más allá de lo que consideramos "profesional" ó "justo".
Una cosa es tener un alta estima y otra muy diferente es alimentar esa apreciación de uno mismo a costa de menospreciar, humillar o juzgar a los demás.
Somos #personas #egocéntricas?
En palabras coloquiales dicen que ser egocéntrico es "creerse el centro del universo" ó "el ombligo del mundo". Mientras que hoy en día por un lado vemos a diario noticias de personas o incluso niños que atentan contra su propia seguridad porque son abusados y humillados por otros, por otro lado es cada vez más común encontrar individuos que desde muy temprana edad son educados para pensar que el mundo gira alrededor suyo.
Independiente de cual haya sido nuestra formación, todos absolutamente todos hemos sido egocéntricos en algún momento de nuestra vida. Bien sea en nuestro trabajo cuando nos sentimos incómodos (por así decirlo) por ese compañero/a con mayor preparación y habilidades, ó tenemos aquel jefe que en lugar de permitirnos brillar nos asigna tareas rutinarias con tal de apagar nuestra luz. Tal vez, a nivel personal, cuando en lugar de alegrarnos por las cosas buenas que le suceden a nuestro/as amigo/as nos sentimos amenazados. En lugar de buscar entender qué podemos mejorar como personas y como profesionales, nos llenamos de sentimientos como la rabia, la envidia y el rencor.
En muchas ocasiones preferimos trabajar con personas que son "fáciles de llevar" en lugar de aquellas que desafían nuestras creencias y costumbres. Olvidamos que vinimos a este mundo a aprender de los demás, dejar una huella, compartir lo que sabemos con el otro y ayudarnos mutuamente a superar los obstáculos que la vida nos pone. Para algunas personas es más fácil "sacar del camino" a quienes opinan distinto, desafían su autoridad ó amenazan su sensación de superioridad.
Como personas somos rápidos en juzgar al individuo #egocéntrico pero lentos en mirar en nuestro interior y descubrir que todos lo hemos sido. Pensar en cómo lidiar con un jefe, amigo/a, esposo/a, familiar que se siente con autoridad para emitir juicios de valor, para determinar el destino de nuestra carrera ó simplemente para apartarnos de ese proyecto personal ó profesional que nos apasiona, es el verdadero desafío que debemos aprender a enfrentar.
Un abrazo,
i.O




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